lunes

don Queipo de Llano

En el Canal de la Mancha, el 2 de mayo de 1808. A bordo de la HMS Circe.

Hoy hace un día realmente precioso. Antes de que sonaran las ocho campanadas que anunciaban el inicio del alba, ya me encontraba en pie, sorprendiendo al teniente Byron, que se encontraba de guardia en ese momento, paseando por la toldilla sumido en sus pensamientos.
A esas horas el cielo pintaba un gris con trazos naranjas muy hermoso. Vicenzo, tan servicial como siempre, me sirvió el café en la cubierta principal, y me supo mejor que nunca, respirando la dulce brisa marina mientras observaba a mi alrededor cómo comenzaba la vida a bordo, no ocultando sus sonrisas amistosas mis hombres al ver que su capitán madruga igual que ellos.

Me quedé de piedra cuando vi surgir de la escotilla que conduce al sollado la figura del señor don Queipo de Llano. Dando tumbos (aunque el movimiento de la fragata era especialmente suave), me pidió muy educadamente el poder incorporarse al alcázar para charlar, y por supuesto accedí ante tan exquisitos modales e ilustre pasajero.

Este caballero, que además luce el título de Vizconde, forma parte de una delegación española que subió a bordo de la Circe el pasado día 30 en el puerto de Gijón, ciudad de Asturias, en guerra con Napoleón.
Junto a él viajan otros insignes españoles, como el señor Ángel de la Vega, escritor y político, y el secretario Fernando Álvarez.
En tierra quedó el señor Ricardo de Castro, con el que he podido mantener una excelente relación, y ambos hemos prometido escribirnos en el futuro.

El señor James Oliver, más contento que nunca, sirve de enlace con este grupo de españoles, aunque apenas hace falta que se dedique a las labores de traducción, ya que tanto el Vizconde como el señor de la Vega han demostrado que se defienden más que bien en el inglés, y han sido corteses en la cabina, ya que en todo momento se han expresado en mi idioma.

En nuestra charla de esta mañana, don Queipo, a pesar de su juventud (le calculo poco más de veinte años), me ha dejado claro que es una persona madura, involucrada con el sentir de su país, que tan delicada situación vive en este momento.
Según me ha contado se encontraba en Madrid en el momento en el que los ciudadanos se enfrentaron a las tropas francesas de Murat, y parece que aún le afecta, ya que se puso muy colorado y sus nudillos estaban blancos de tanto apretar los puños, aunque supo controlarse para no elevar la voz.

La intención del Vizconde, al igual que la de sus compañeros, es llegar al mismo Londres y reunirse con las autoridades para solicitar el apoyo de nuestras fuerzas para expulsar al francés de la península.
Por mi parte estaría encantado de que así fuera, ya que mis constantes viajes por la costa española me han ayudado a conocerla bien, por lo que humildemente creo que sería de ayuda para que me destinaran a mí y a la fragata para esta nueva empresa.
Ascenderemos por el propio Támesis, ya que aprovecharemos que el viento es favorable, y calculo que podríamos llegar a Londres pasado mañana.
Ya en la ciudad aprovecharé para hacer una visita a lord Caster, y espero que en esta ocasión pueda controlar mi temperamento.

7 comentarios:

SANTIAGO dijo...

aunque no tenga nada que ver con lo que se escribe, mi hijo dice que no soy nada objetivo, aprovecho para felicitarle por su cumpleaños (4 de junio) y mandarle un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

FELICIDADES CAPITÁN POR SU CUMPLEAÑOS

Capitán Daniels dijo...

Gracias querido y amado padre por su felicitación y por su entrañable partidismo literario :P.
Mi agradecimiento se extiende al personaje anónimo.

Anónimo dijo...

Pues el anónimo soy yo!
Soy régulo de los concanos y último superviviente de la resistencia cántabra frente a las legiones romanas en Cantabria. Padre de Corocotta.
Y quiero felicitarle por tan agradable e interesante blog que voy a visitar siempre que en él encuentre alguna novedad.

CORQUI

Capitán Daniels dijo...

Aaaah, gracias Corqui, me alegro de que le haya gustado, y espero poder presentarte muchas novedades para recibir su beneplácito, señor.

AlmaLeonor dijo...

¡Hola!
Desde la terrible incongruencia que supone ser castellana, con imagen holandesa, nombre aquitano y con un blog desde el monte griego de Helicon, quiero desearle Capitán Daniels, un muy feliz cumpleaños, aunque sea con un día de retraso.
Besos.AlmaLeonor

Capitán Daniels dijo...

Muchísimas gracias AlmaLeonor por la felicitación y por pasarse por mi fragata.
Da igual desde donde lo haga, lo importante es el detalle.
A sus pies.